La Sodomía en la Nueva España, de Luis Felipe Fabre,
es un resumen en forma de auto sacramental, con dos anexos, del ajusticiamiento
de 14 hombres homosexuales por la Santa Inquisición en 1658 en el actual México.
El auto sacramental, bajo el título fabuloso de Retablo de sodomitas novohispanos,
narra el juicio a que Juan de la Vega, apodado “Cotita”, y 14 compañeros sodomitas
más, uno de los cuales se libra del fuego por ser menor, usando para ello los
personajes habituales de un auto: hablan la Carne, la Fortuna, la Santa
Doctrina, la Justicia… La blasfemia está servida al ser la quema de los reos
una forma de Eucaristía. Pero el tono de Fabre es doblemente irónico, pues
escribiendo aparentemente desde el punto de vista de los inquisidores, la
dignidad de los ajusticiados por crímenes tan vacuos queda siempre por encima
de los valores eternos declamados con la formalidad de la ortodoxia en el
lenguaje del Siglo de Oro. Fabre explica al final del libro la documentación
empleada, y es entonces cuando la labor se antoja más grande, por la magnitud
del resumen, lo certero del tono y ritmo -se lee de un tirón y con cierta
devoción interna por la osadía del propio libro-, las citas, y las referencias
de lo nefando. Sin olvidar la negación ontológica del sodomita (y de varios más,
de paso): “Nada es lo que nada engendra”. El conjunto consigue una comunicación
superlativa de la estupidez histórica de la homofobia, y demuestra que existe
una forma artística de combinar la justicia histórica (tan a menudo exclusivamente
presentista) con las formas culturales del momento retratado. Este retablo le
deja a uno patidifuso.

