/* Style Definitions */
table.MsoNormalTable
{mso-style-name:»Tabla normal»;
mso-tstyle-rowband-size:0;
mso-tstyle-colband-size:0;
mso-style-noshow:yes;
mso-style-priority:99;
mso-style-qformat:yes;
mso-style-parent:»»;
mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;
mso-para-margin-top:0cm;
mso-para-margin-right:0cm;
mso-para-margin-bottom:10.0pt;
mso-para-margin-left:0cm;
line-height:115%;
mso-pagination:widow-orphan;
font-size:11.0pt;
font-family:»Calibri»,»sans-serif»;
mso-ascii-font-family:Calibri;
mso-ascii-theme-font:minor-latin;
mso-fareast-font-family:»Times New Roman»;
mso-fareast-theme-font:minor-fareast;
mso-hansi-font-family:Calibri;
mso-hansi-theme-font:minor-latin;
mso-bidi-font-family:»Times New Roman»;
mso-bidi-theme-font:minor-bidi;}

Durante al menos 33 años, Wislawa Szymborska escribió periódicamente columnas literarias en varios medios polacos (de revistas literarias a diarios informativos). En ese periodo le dio tiempo a ganar un Nobel, escribir poesía, ser múltiplemente homenajeada y reconocida, sobrevivir al socialismo real soviético y hasta al gobierno de los gemelos polacos. 33 años muestran perseverancia admirable en un modelo de trabajo.
 
/* Style Definitions */
table.MsoNormalTable
{mso-style-name:»Tabla normal»;
mso-tstyle-rowband-size:0;
mso-tstyle-colband-size:0;
mso-style-noshow:yes;
mso-style-priority:99;
mso-style-qformat:yes;
mso-style-parent:»»;
mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;
mso-para-margin-top:0cm;
mso-para-margin-right:0cm;
mso-para-margin-bottom:10.0pt;
mso-para-margin-left:0cm;
line-height:115%;
mso-pagination:widow-orphan;
font-size:11.0pt;
font-family:»Calibri»,»sans-serif»;
mso-ascii-font-family:Calibri;
mso-ascii-theme-font:minor-latin;
mso-fareast-font-family:»Times New Roman»;
mso-fareast-theme-font:minor-fareast;
mso-hansi-font-family:Calibri;
mso-hansi-theme-font:minor-latin;
mso-bidi-font-family:»Times New Roman»;
mso-bidi-theme-font:minor-bidi;}
Su columna se titulaba Lecturas no obligatorias, el mismo título con que se ha publicado el volumen en que se recogen varias de estas reseñas (editorial Alfabia, otra pequeña casa de ideas claras y política directa). Quienes conozcan la maravillosa, espléndida e inigualable obra poética de Szymborska sabrán ya de su mirada sobre la realidad, que va de la ingenuidad y la ironía lúcidas, pasando por la humildad de los sabios, a la ternura no exenta de asombro ante el mundo, sus maravillas y sus males. Todo ello, para mi gozo, está presente en estas reseñas, centradas casi todas en libros de no-ficción (y hay de todo: biografías, ensayo, autoayuda, ciencia, moda, historia, y hasta un almanaque) en las que Szymborska toma un libro o su tema para divagar sobre lo que le haya podido inspirar a ella, dando un peculiar e intenso matiz humorístico a su visión del autor/libro/tema. A mí, que he disfrutado como un enano, me asalta la pregunta de si sus lectores veían útiles –como consejos de lectura- estas crónicas tan literarias sobre libros de apariencia vulgar, y, aunque las disfrutaran, no estoy seguro. Otro factor paralelo es la interesante superación de la censura del régimen comunista mediante la ironía elegante en los momentos en que salta a la vista el contraste con Occidente, como en el impagable análisis de la historia de la moda según el socialismo real. ¿Y por qué no reseña ficción, u obra narrativa en general? Aunque algo hay (nada menos que una reseña del Poema del Mío Cid, por ejemplo), Szymborska razona que los libros prácticos o ‘útiles’ son los más vendidos y por tanto los que más atención crítica debieran merecer. Tal vez me excedo, pero veo ironía literaria y sociopolítica en este juicio aparentemente banal.

Es por otro lado divertido descubrir la palabra ‘Prosas’ en la portada de este volumen. Para mí, las palabras ‘Poesía’ o ‘Poemas’ casi siempre presentes en la portada de los poemarios tienen un matiz de advertencia y no de claridad, al menos en este país, donde no es frecuente ver en la portada de las novelas la palabra precisamente ‘Novela’. ¡Que nadie se engañe! ¡Vendemos versos! ¡Horteradas de rimas imposibles en ripios indescifrables! Me recuerda a los cines en que te advierten al comprar tu entrada que vas a ver una película en versión original. Este ‘Prosas’ en un libro de Szymborska puede ser un cebo para los no lectores de poesía. Bueno, si es así, bienvenido sea, sobre todo si lleva a esos lectores escépticos a acercarse a la obra poética de la escritora polaca. Aunque soy lector esporádico de poesía (y es que no acabo de dar con quien compartir estas lecturas sin sentirme algo ridículo, en una perversión del concepto del ‘placer culpable’), Szymborska ha sido para mí lectura primordial en los últimos años. Su último libro publicado (a los 86 años) es Aquí, una breve colección de apenas 19 poemas, llenos de hallazgos visuales y literarios, aunque el resultado sea tal vez menos brillante que en Instante, su libro de 2004. Szymborska es una abnegada analista de lo humano, que se enfrenta con sencillez meridiana a la rutina irónica del mundo, si bien esa mirada aparentemente serena no oculta una carga crítica. Pero Szymborska no se crispa, aunque su postura tampoco sea resignada. ¿Un estoicismo que lucha con las armas a su alcance? Puede.


/* Style Definitions */
table.MsoNormalTable
{mso-style-name:»Tabla normal»;
mso-tstyle-rowband-size:0;
mso-tstyle-colband-size:0;
mso-style-noshow:yes;
mso-style-priority:99;
mso-style-qformat:yes;
mso-style-parent:»»;
mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;
mso-para-margin-top:0cm;
mso-para-margin-right:0cm;
mso-para-margin-bottom:10.0pt;
mso-para-margin-left:0cm;
line-height:115%;
mso-pagination:widow-orphan;
font-size:11.0pt;
font-family:»Calibri»,»sans-serif»;
mso-ascii-font-family:Calibri;
mso-ascii-theme-font:minor-latin;
mso-fareast-font-family:»Times New Roman»;
mso-fareast-theme-font:minor-fareast;
mso-hansi-font-family:Calibri;
mso-hansi-theme-font:minor-latin;
mso-bidi-font-family:»Times New Roman»;
mso-bidi-theme-font:minor-bidi;}

Es realmente una pena que no sea una lectura más conocida. A mí me resulta muy edificante, por sus metáforas por contraste, y por el optimismo íntimo ante los avatares humanos que creo adivinar en sus palabras. Les dejo con dos ejemplos breves, donde naturaleza y arte son vistos como motivos últimos de esperanza ante la incomprensible hostilidad exterior.

EJEMPLO

La tormenta

arrancó anoche todas las hojas del árbol

menos una de ellas,

dejada

para que se columpiara sola en la rama desnuda.

En este ejemplo,

la Violencia demuestra

que sí,

que en ocasiones le gusta bromear.

VERMEER

Mientras esa mujer del Rijksmuseum

con esa calma y concentración pintadas

siga vertiendo día tras día

leche de la jarra al cuenco

no merecerá el Mundo

el fin del mundo.


/* Style Definitions */
table.MsoNormalTable
{mso-style-name:»Tabla normal»;
mso-tstyle-rowband-size:0;
mso-tstyle-colband-size:0;
mso-style-noshow:yes;
mso-style-priority:99;
mso-style-qformat:yes;
mso-style-parent:»»;
mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;
mso-para-margin-top:0cm;
mso-para-margin-right:0cm;
mso-para-margin-bottom:10.0pt;
mso-para-margin-left:0cm;
line-height:115%;
mso-pagination:widow-orphan;
font-size:11.0pt;
font-family:»Calibri»,»sans-serif»;
mso-ascii-font-family:Calibri;
mso-ascii-theme-font:minor-latin;
mso-fareast-font-family:»Times New Roman»;
mso-fareast-theme-font:minor-fareast;
mso-hansi-font-family:Calibri;
mso-hansi-theme-font:minor-latin;
mso-bidi-font-family:»Times New Roman»;
mso-bidi-theme-font:minor-bidi;}

Wislawa Szymborska, vía bartlebyeditores.