Leyendo El legado de Humboldt, la novela con que Saul Bellow ganó el Premio Pulitzer en 1976, unos meses antes de que le concedieran el Premio Nobel, he tenido varias veces presente la famosa afirmación de Truman Capote en el prefacio de Música para camaleones: la diferencia entre escribir bien y el arte verdadero es…