La imprecisa melancolía
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Dos cosas que tienen muchas ediciones de poemarios y que no
son exclusivamente su contenido pero que siempre siempre siempre causan un
atractivo se encuentran en este volumen de Luís Quintais titulado La imprecisa
melancolía: es una edición bilingüe de un idioma original que puedo entender -y
sentir su sonoridad- al leerlo, y… necesitó cortar sus páginas con un
abrecartas, ya que las resmas estaban sin cortar a partir de la edición del
libro (Editorial Lumen, 1995). Busqué obras de Quintais en castellano tras leer
unos poemas suyos en la Revista de Occidente #497 (octubre de 2022) y sólo
encontré este libro en Iberlibro. Es un poemario dividido en cinco partes sin
título, y cuyo viaje o línea parece más difícil de definir que en los libros de
las entradas anteriores (de Xavier Guillén y Luis Felipe Fabre), por ser más
oscuro o parabólico. La idea del progreso de una vida parece de todos modos
implícita, pues las partes iniciales están dedicadas a la celebración de la
belleza y la poesía (aunque no se trata de un entusiasmo desbordado, sino de,
precisamente, una melancolía compleja, como cuando escribe un poema que ya
desde el título habla De la dificultad de la belleza) y la exaltación de la
ciudad-río que es Lisboa, posible mirada a la vida adulta en la metáfora del
estuario, que no obstante termina ya con una referencia inquietante a Caronte.
Llegan después unas invocaciones a las sombras de la vida, que incluyen un
poema deslumbrante sobre la ruptura amorosa:
Y también una petición de regreso a los mitos y máscaras,
rechazando el logos y abrazando la hybrys. Termina, en su quinta parte,
con tres fantásticos y demoledores poemas mortuorios, que invocan a W. H.
Auden, al final del lenguaje y sus soportes, aunque sin tratarse de una
devastación dado que Quintais siempre se mantiene en esa tristeza controlada,
casi racional, que parece impedir el exceso de los sentimientos. El título de
este poemario se antoja así muy exacto en su indefinición, pero es profundo el sentimiento
que deja.


