Queridas Madames,


Dice Marcel: El acoplamiento de los elementos contrarios es la ley de vida, el principio de la fecundación y, como veremos, la causa de muchos males.


Y yo les digo que se dedica con auténtica pasión a demostrarlo. La prisionera tiene un bonito intervalo de más de 150 páginas para describir una fiesta en casa de Madame de Verdurin, que ha vuelto a hacer con su viperina lengua al barón de Charlus lo que ya le hizo en su día a Swann. Aunque a Swann acabó por no importarle ya que consiguió el premio que buscaba. Pero si no fuera por este intervalo, se encontrarían ustedes ante un extenso melodrama interior sobre los celos que acumula brillantes reflexiones en las que resulta difícil no encontrar ironía o reconocimiento. 


Suya,
Madame de Borge





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