Querida Madame Proust,

Se acerca el bonito mes de mayo, y con él, fechas muy reconocidas. Desde el día de la madre, que espero usted pase con la devoción debida que Marcel le practica, al Día del Trabajo. Este año, este día, que cae en sábado, es como bien sabe el punto de partida de esta apuesta terrible que nos hemos impuesto sus (de su hijo) queridas admiradoras. Tenemos, como puede imaginar, miedos y temores. Pero también tenemos confianza y fuerza. Nos avalan empresas literarias anteriores, nos avalan las ganas de triunfar. Nos avala, sobre todo, querer acabar antes que las demás. Sobre todo a Madame de Malarrama, siempre fue muy competitiva.

Su silencio nos resulta un peso difícil de sobrellevar. Pero, para serle sincera, es el mismo silencio que estamos todas practicando. No hablamos de Marcel, el 1 de mayo nos mira y sabemos que mancillaremos con nuestras yemas las portadas de sus traducciones, no comentamos nada entre nosotras. Algunas miradas de reojo indican que nos espiamos, que observamos con cierta alevosía si la Madame de al lado ya ha comenzado su aproximación al camino de Swann, ya se nos quiere adelantar en elucidar los misterios de Combray. Todas, espero, tomaremos voz en mayo, y usted tendrá a bien leernos, escucharnos, y contestarnos, si es que tal honor merecemos.

Con cariño,
Madame de Borge

2 comentarios en “En mayo en la batalla piensa en Marcel”

  1. Estoy preparando el desafío como si fuera a correr una media marathón. Proteínas, hidratos de carbono, entrenamientos a lo "montage" con power ballade AOR de fondo… I pity the Proust!!

  2. No está mal vitaminarse y mineralizarse antes de las grandes empresas, querido Monsieur de Eglathan, pero sabemos que usted de natural también puede. Su participación nos colma per se, pero si algún día aparece usted en nuestras tertulias, seguro que cloqueamos al unísono

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